Tercer y último post sobre nuestra escapada a la Costa Amalfitana o cómo flipar tanto con tu niño que se te olvide fotografiar lo que visitas y sólo tengas "objetivo" para él ;)   Después del buen sabor de boca que nos había dejado la excursión en barco a Positano, el último día decidimos coger otra vez el ferry e ir a visitar Capri, que me sorprendió bastante positivamente -aunque había bastante gente, eso sí-. Un día tranquilo en el que nos dedicamos a pasear por sus callejas,         (ahí le entraron ganas de llamar a tia ana) A pararnos en los puestecillos de cualquier cosa, ¡A tomar helados!     a disfrutar de las vistas,     y por la tarde a darnos un baño en otra de esas calas de piedras