Es tardísimo, no digo la hora que luego mi madre me riñe o me dice "madre mía, Marta" en bucle durante un rato, pero llevo más de hora y media buscando las fotos del cumple de Carlos, primero en el ordenador, luego en los distintos discos duros y por último, revisando cada una de las tarjetas de memoria que tengo por la casa; el ordenador de mi hermana y vuelta a empezar con los discos duros por si se me había pasado alguna carpeta. He mirado tooodas las fotos que tengo en el ordenador! Cuando ya estaba a punto de darlas por perdidas, voilà! he caído en que hago copias de seguridad periódicas y allá por febrero las he recuperado

    Hace poco menos de un año, un domingo cualquiera, conseguimos ponernos de acuerdo los 6 para hacer un plan que nos encanta, una barbacoa tranquila en el jardín. Esta vez no queríamos mucha gente ni mucho lío; una bolsa de carbón, algo de carne, algún que otro aperitivo (la cebolla frita no suele faltar en nuestras barbacoas ;) ) y una mesa bonita para 6:  PLANAZO! El caso es que cuando llegaron, mi hermana me preguntó varias veces que cómo es que habíamos preparado todo tan mono, que porqué nos habíamos "molestado" tanto, que si es que teníamos algo que contar, etc. y lo cierto es que hubo algo en la forma de preguntarlo que me extrañó un poco