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Para perderse Unaporuna

#losmartesconCarlos; Costa Amalfitana I

Como fue una escapadita corta pero muy bien aprovechada, la hemos dividido en varios post para poder ir recomendando alojamientos, sitios para comer, paseos, etc.

Así que hoy la primera parte…

 Esta vez no hubo problemas con el tamaño del equipaje de mano 😉

 y desde luego el trayecto fue muucho más entretenido!

 Como ya os contamos aquí, nuestro hotel no estaba exactamente en la costa así que decidimos alquilar un coche (que ya nos venía bien puesto que volamos a Nápoles) y el primer día salimos a explorar la costa sin un rumbo muy determinado,

 Llegamos hasta la bahía de la Conca dei marini en busca de la Gruta de la Esmeralda, muy recomendada por otros viajeros pero que la verdad, a nosotros nos decepcionó bastante;

una gruta pequeñita que se recorre en barca en menos de 5 minutos y cuyo único atractivo son un poco los juegos de colores que provoca la luz del sol al filtarse por un agujero en la piedra.

 Vamos que lo que más nos gustó fueron las vistas desde arriba del ascensor!
Después dimos la vuelta para regresar a Amalfi donde hicimos una parada al borde del mar, justo debajo de Il Convento, el hotel donde nos habría gustado alojarnos,

para probar un poco de gastronomía típica 🙂

 Otra de las ventajas de viajar con niños a Italia es que en las comidas
aciertas seguro, y eso que Carlos come realmente bien pero la cara de
felicidad cada vez que veía pasta, pizza o helaitos

 Por la tarde un ratito de playa,

 casi todas a las que fuimos eran playas de piedras que al principio no le convencian mucho pero la verdad es que el agua estaba limpísimas y muy muy transparente y era un gustazo ver todo el fondo,

Nos dimos unos baños estupendos!

 Cuando pasó un poco el calor dimos un paseo por Amalfi que, además de lo bonito que resulta verlo desde el mar, lo más interesante son el Duomo y el claustro adyacente. El resto, pasear y pasear por sus callejuelas,

 (si puede ser sin carrito!)

Y asomarse a los distintos miradores a ver cómo van volviendo las barquitas al atardecer:

 A la vuelta paramos a cenar en Ravello y creo que fue lo que más nos sorprendió del día;

 Un pueblo encantador, un concierto de música clásica en los jardines de la Villa Rufolo,

 

unas vistas preciosas y otro hotel recomendable, Hotel Caruso 😉


La verdad es que después de todo eso no me extraña que acabáramos así:

El próximo día más recomendaciones!
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miKasa, un hotel para conocer Cabo de Gata

Se va acercando julio y con él nuestro  aniversario de boda, fin de semana en el que nos gusta hacer una escapadita, aunque sea por aquí cerca, para celebrar que seguimos contentos con las promesas de aquel día…

Como sabéis que nos encantan los hoteles intentamos buscar alguno especial, como el del año pasado que os enseñamos aquí y aquí (ese fue una pasada, la verdad) y hoy os traemos el del primer año, especial precisamente porque fue el primero,


No os esperéis los hotelazos que os hemos recomendado otras veces, pero sí tienen algunas cosas en común, las que solemos buscar en un hotel: pequeñito (pocas habitaciones), familiar, un sitio en el que te hacen sentir como en tu propia casa… Pero con el desayuno preparado cuando te levantas! Como dice mi hermana, podría acostumbrarme a vivir allí 😉
Nos encantó sobre todo la ubicación, yo no conocía nada de esa zona y me sorprendió mucho para bien; el pueblecito donde está el hotel, muy agradable para ir andando a todos sitios, tranquilísimo, dimos un paseo por la noche, cenamos en la misma arena, en el típico chiringuito con una música que nos encantó…

El hotel tiene también su trocito de playa privada a la que se puede llegar dando un paseo con sombrillas, hamacas, y su animado Beach Bar,

Y si váis no os podéis perder el restaurante que hay justo en la casa de al lado (se veía desde el balcón de nuestra habitación), un jardín con 4 mesas alrededor de la piscina y una cocina UMMMM


Pero lo que más nos gustó fueron sin duda los alrededores, el parque natural de Cabo de Gata, los grandes contrastes entre el desierto y el mar, la cantidad de calas aún bastante salvajes, el color del agua, tan transparente…


Por eso, el plan que os recomendamos 100% es que pidáis vuestra bolsa de Picnic en el hotel y salgáis en busca de alguna calita perdida de las que abundan por la zona, en la que sólo veáis rocas, cielo y ese verde mar…

Ya me están entrando ganas de verme así!  Aún
no tenemos pensado el destino de este año así que agradeceríamos mucho
las sugerencias; ya sabéis un poco los requisitos, que no esté muy
lejos, que sólo tenemos un fin de semana, que admitan niños y sobre
todo, estilo {1×1}, que sea suficientemente especial como para enseñarlo aquí, ya sabéis que nos debemos a nuestro blog, jajaj!