Hoy una recomendación para este verano, o para alguna escapada que hagáis a Lisboa. PONTO FINAL: Un restaurante que está al otro lado del mar, al que se puede llegar conduciendo por el puente, o en Ferry a 10 minutos. Nosotros cogimos el Ferry, y fuimos dando un paseo por la orilla que está muy cerquita. Como veis, la combinación de colores amarilla y blanca forman un contraste muy veraniego con el agua del mar. Es un sitio pequeñito, con pocas mesas y muy agradable. La comida fue espectacular. Pedimos lubina y lenguado, y de aperitivo te ponen queso típico de allí muy rico, aceitunas y una ensalada de pulpo. La relación calidad-precio está muy bien y los postres también muy recomendables. Únicamente si vais, mejor que reservéis con antelación. Muito Obrigado

Ultimamente tenemos unos fines de semana tan ajetreados -y tan divertidos- que los lunes sólo se me ocurre contaros algo de lo bueno que nos haya pasado esos dos días! Y éste concretamente ha sido uno de los mejores (sin contar con el día de hoy que ha consistido básicamente en sobrevivir al cansancio, al calor, al dolor de garganta y

    Hace poco menos de un año, un domingo cualquiera, conseguimos ponernos de acuerdo los 6 para hacer un plan que nos encanta, una barbacoa tranquila en el jardín. Esta vez no queríamos mucha gente ni mucho lío; una bolsa de carbón, algo de carne, algún que otro aperitivo (la cebolla frita no suele faltar en nuestras barbacoas ;) ) y una mesa bonita para 6:  PLANAZO! El caso es que cuando llegaron, mi hermana me preguntó varias veces que cómo es que habíamos preparado todo tan mono, que porqué nos habíamos "molestado" tanto, que si es que teníamos algo que contar, etc. y lo cierto es que hubo algo en la forma de preguntarlo que me extrañó un poco

Mi padre dice que las buenas rachas hay que aprovecharlas. Al máximo. Me acuerdo cuando éramos pequeñas, que siempre nos decía que algún día esa “buena racha” se acabaría. Pasaron 30 años de buena suerte. Y me acuerdo aquella mañana que nos dijo: Se nos acabó la buena racha… Pero si en algo creemos en esta casa es en NUESTRO ÁNGEL DE LA GUARDA, en que hay que seguir adelante y tener FE. Así es como hemos conseguido volver a estar en ese momento “de buena suerte”, en que la vida nos sonríe y nos ha hecho los dos mejores regalos del mundo: Carlos y Martín. Antes era sólo Carlitos, mi persona favorita del mundo mundial. Y mientras más tiempo paso con él, más

Tercer y último post sobre nuestra escapada a la Costa Amalfitana o cómo flipar tanto con tu niño que se te olvide fotografiar lo que visitas y sólo tengas "objetivo" para él ;)   Después del buen sabor de boca que nos había dejado la excursión en barco a Positano, el último día decidimos coger otra vez el ferry e ir a visitar Capri, que me sorprendió bastante positivamente -aunque había bastante gente, eso sí-. Un día tranquilo en el que nos dedicamos a pasear por sus callejas,         (ahí le entraron ganas de llamar a tia ana) A pararnos en los puestecillos de cualquier cosa, ¡A tomar helados!     a disfrutar de las vistas,     y por la tarde a darnos un baño en otra de esas calas de piedras