Nosotros no es que hayamos sido nunca de planear las cosas con tiempo pero este año, después de un principio de verano algo accidentado por los cambios de planes de última hora nos plantamos en la última semana de julio con muchas ganas de vacaciones y ¡sin saber a dónde ir! Teníamos la primera semana de agosto reservada para hacer un viajecito los 3 juntos, ya que el resto de nuestro verano suelen ser planes más de familia amplia, con unos y con otros, y nos hacía ilusión pasar unos días los 3 antes de que la familia se ampliara un poco y el viajar se complicara durante unos meses. Los requisitos eran fáciles; un sitio relativamente cercano (nada de aviones largos),

Si el primer día en Berlín fue para hacernos una idea de la ciudad, el segundo lo dedicamos a conocer el barrio que mas nos apetecía, Prenzlauer; Era domingo y habia mercadillo en Mauerpark asi q madrugamos (sí, con los bebés siempre se madruga) y nos fuimos en metro hasta allí:     Primero un buen brunch en la calle Oderberguer,  donde a cada paso encuentras un café apetecible,      ¡Que se disfruta el doble cuando ves el frío que hace fuera!      Ñam, Ñam