Si el primer día en Berlín fue para hacernos una idea de la ciudad, el segundo lo dedicamos a conocer el barrio que mas nos apetecía, Prenzlauer; Era domingo y habia mercadillo en Mauerpark asi q madrugamos (sí, con los bebés siempre se madruga) y nos fuimos en metro hasta allí:     Primero un buen brunch en la calle Oderberguer,  donde a cada paso encuentras un café apetecible,      ¡Que se disfruta el doble cuando ves el frío que hace fuera!      Ñam, Ñam